
Rankia dice, con evidencia, que en caso de que se acabe el Mundo los bancos serán los últimos en cerrar, así como que los «amos» del dinero nunca dejan de moverse para crecer sus rendimientos, en referencia a las buenas proyecciones de crecimiento del sistema financiero en España luego de la crisis social y económica por la pandemia de coronavirus, Covid-19.
Entonces, en un Mundo humano donde los bancos son el eje de la vida de la gente por designio de unos amos, no hay futuro para todos, no es la vida lo fundamental (de ninguna especie) y ninguna catástrofe humana, biológica ni social cambiará el sistema que nos consume.
Cada hombre y mujer, niño y niña, cada soplo de vida es solo un recurso para la máquina de dinero de unos pocos. El resto, los augurios de cambio y eclosión positiva social, es linda literatura rosa para aplacarnos en medio de la molienda. Está bien, es una alternativa, pero no es el sustrato de lo que ha pasado ni seguirá pasando mientras sean los banqueros y sus gobiernos quienes dejan salir el sol o no para todos.