Un atentado contra todos, aunque yo no vote por Petro

Quería esperar a que los expertos se pronunciaran. SI ATENTARON contra la vida de Gustavo Petro. Llegamos de los huevos y las piedras al intento de asesinato y meter al país en una onda de violencia y barbarie.

Buses pagados, saboteadores organizados y asesinos dispuestos a acabar con el contrario de su patrocinador, ¿quiénes están detrás?

Desde el jueves hice seguimiento a la llegada de Petro a Cúcuta, desde que en la noche la Policía impidió ilegalmente a los voluntarios el montaje de la tarima para la manifestación en la Plaza, y lo hice el viernes hasta la llegada del candidato y el ataque a su carro ahí, en medio de cientos de Policías que no hicieron nada para garantizar realmente el orden. Podían haber capturado al sicario.

Ahora, responsable de comunicar lo que leo y oigo de primera mano en lo posible, escuché el discurso de Petro (de hecho todos los días escucho el de alguno entre Uribe y su Duque, Alianza Fajardo-Claudia-Robledo y Petro), lo seguí con mucho cuidado y Petro me sorprendió. Luego del atentado, sopesó la situación y desde su carro salió el mensaje de que no habían disparado de que eran solo piedras, apaciguando a los miles de personas que lo esperaban en las calles, luego, una vez en el balcón del casino desde el que habló finalmente (ahí sí, rodeado de escudos y Policías -sí se podía hacer la custodia ¿verdad?-) aseveró que habían atentado contra su vida, y que la Policía en ese momento lo permitió, pero inmediatamente pidió mesura y calma a la gente, explicó que ante ese atentado u otro lo último que podía hacer la gente que lo seguía era buscar venganza.

Pidió responsables del atentado a la Fiscalía y a la Policía, exigió resultado a la Justicia, y calma al resto. Fue claro en demandar efectividad al Estado en asegurar la seguridad de los candidatos y de su vida concretamente, pero fue igualmente claro en pedirle a la gente no caer en el juego de los violentos, no responder con muerte y venganza a los que instan y programan a los asesinos.

Esto lo escribo y quiero compartir porque no es justo ni decente, que además de que le quieran a uno meter un plomazo en la cabeza, le toque cargar también con la puñalada de la mentira y la calumnia, que es lo que estoy escuchando a muchos opinadores y seudoperiodistas por ahí, diciendo que Gustavo Petro encendió a la gente diciendo que lo querían matar sin pruebas ni confirmación de lo que pasó el viernes. Hoy ya está claro, SÍ, lo quisieron matar, y hay un grupo de posibles beneficiados que lo quiere lograr.

Ahora, la violencia no resolverá esto, pero sí la presión a las autoridades para que se muevan rápido y asertivamente en contra de los conspiradores, y visibilizando la gravedad de los hechos. NUESTROS HIJOS NO SE MERECEN VIVIR EL PAÍS QUE TUVIMOS QUE VIVIR NOSOTROS EN LOS AÑOS 90, con muertos ilustres siendo comida de gusanos, mientras los mafiosos siguen gobernándonos.

Repudio sin reserva que le tiren huevos, piedras y desechos a cualquier candidato, como a los candidatos de las Farc -que no deberían haber salido a buscar la Presidencia en estas elecciones por obvio y fundamental respeto al país-, que sufrieron el saboteo primero, hace dos semanas, luego fue contra Caicedo del partido de Petro, después, lamentablemente quienes instaron a tal práctica bárbara e inaceptable, fueron víctimas de su propio juego. Su engendro sucio y bajo se les revirtió. Pero lo peor de esta guerra sucia y vulgar, es que al final todos los colombianos perdemos.

El país entero pierde. Un disparo contra cualquier candidato, un muerto en estos momentos, es un atentado contra todos, no importa el partido ni el verbo.

Votaré por Fajardo y Claudia y sus listas con Robledo a la cabeza, aclaro.
CLopATntPetro

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