Votar es en sí un cambio. Hay que votar.

#LaSoluciónesLeer El análisis es sencillo a pesar de la complejidad de lo que encara este país.

Hay unos candidatos que por genealogía e/o ideología encarnan lo mismo de siempre en nuestros últimos 150 años, su propuesta es que frente a los problemas que todos vemos y sufrimos (unos mucho más que otros) hay que mantenerlos en el poder, porque las soluciones vienen de seguir haciendo lo mismo de la misma manera con ellos y los suyos al frente, a la cabeza, y que pensar en una vida sin ellos es populista, es la invocación del infierno y depara al país el fin del mundo, el Apocalipsis, la expulsión del Paraíso que ellos han edificado: son el malo conocido que nos salvará del pésimo por conocer, se deduce de sus advertencias. Ese es el resumen de campaña y discurso de un lado de los candidatos en estas elecciones.

Del otro lado, un grupo de candidatos que proponen un cambio de formas y recetas. Proponen conseguir soluciones como los otros, pero exponen la necesidad de ensayar un cambio de fórmula, no radical, pues se basan en Leyes ya creadas en el país, en la Constitución de 1991, pero hasta hoy sin aplicar ni dotar, sin reglamentar ni hacer efectivas.

Proponen la discusión y el debate, la objeción y la posibilidad de cambio de los esquemas impuestos como intocables e indiscutibles por los que siempre han tenido el poder total. Exponen la posibilidad de darle prioridad a otros frentes sociales y a cambiar el tono de la confrontación política, a abrirle espacio a soluciones incluyentes y diversas en la cultural y social para problemáticas económicas y políticas, lo que marca un giro respecto a la práctica hereditaria y oligárquica de las decisiones de desarrollo del país.

Son candidatos sin estirpe ni abolengo, sin apellidos tradicionales ni abuelitos ricos o poderosos, hacen campaña enfatizando que se puede probar otra vía, que hay formas diferentes de buscar soluciones y que no es indispensable el malo conocido, que es una locura esperar un país diferente, quizá mejor, haciendo lo mismo de la misma forma con los mismos de siempre.

Aseguran que acabarán con el saqueo y la corrupción de los poderosos tradicionales, quienes han impedido por decenios una mejor situación para millones de colombianos, y que ellos son el cambio para esta situación, que su derrota nos sumirá en el control absoluto y decadente de quienes son los culpables y cuidadores de la pobreza y la desigualdad que nos aquejan y condenan. Aseguran ser quienes transformen lo que hemos tenido y mejoren la vida de los más necesitados y la clase media del país. Ese es su discurso y planteamientos en campaña en este 2018.

Al final de esto, el detrás de estas posturas, promesas, advertencias y discursos, tiene a candidatos con experiencia política, con bagaje administrativo, unos más que otros (pues algunos se han fogueado como administradores y responsables principales de ciudades y departamentos, otros solo han sido burócratas (empleados públicos de alto cargo pero sin responsabilidad directa ni personal), todos con aciertos y errores, con luces y sombras, varios con pasado y presencia en la guerra que nos ha desangrado, todos con ego poderoso y convicción en ser la mejor respuesta a sus propias preocupaciones.

Sí hay por quién votar, de acuerdo a lo que cada uno de nosotros piense que es más coherente y pertinente con lo que espera para sus hijos y su vida en este siglo y sus retos globales.

La política no es de ángeles, ni para perfeccionistas y no se puede creer en ella con candidez, así que es tonto y loco esperar seres perfectos para gobernar.   #VotarEsenSíunCambio

Dejo unos de enlaces con sugerencias para votar con las que estoy de acuerdo:
– Columnistas de El Espectador sugieren.
– Soy miembro del Partido Verde, y respaldo a estos candidatos.
– Así votaron el Proyecto de Ley para reducir salarios. Todo el Centro Democrático estuvo en contra o se abstuvo.
– Los que quieren repetir votaron así temas candentes. ¿Quién lo hizo como usted lo hubiera hecho?
– Los que votaron NO a que víctimas tuvieran curules en el Congreso.

Lea, revise y escoja. Votar marcando solo por el Partido también sirve, pues de esta forma ayuda a que salve su personería jurídica y pueda seguir existiendo. Si no sabe por quién, vote por un Partido, pero vote. Todo el país se lo agradecerá. A excepción de cualquier militante y en general estos partidos que impulsaron el incremento del IVA al 19%: «16 congresistas del partido de La U, 15 del Partido Conservador, 12 del Partido Liberal».

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