«Damos por entendida la piel, pero es un sistema complejo de detección, señalización y toma de decisiones», dijo Zhenan Bao, profesor de ingeniería química y uno de los autores principales. «Este sistema nervioso sensorial artificial es un paso hacia la creación de redes neuronales sensoriales similares a la piel para todo tipo de aplicaciones».
Este hito es parte de la búsqueda de Bao para imitar cómo la piel puede estirarse, repararse a sí misma y, lo más notable, actuar como una red sensorial inteligente que sabe no solo cómo transmitir sensaciones agradables al cerebro, sino también cuándo ordenar a los músculos que reaccionen reflexivamente para tomar decisiones rápidas.
Los miembros del grupo de investigación que reseña la revista Science probaron la capacidad del sistema para generar reflejos y sentir el tacto.
En una prueba conectaron su nervio artificial a una pata de cucaracha y aplicaron pequeños incrementos de presión a su sensor táctil. La neurona electrónica convirtió la señal del sensor en señales digitales y las transmitió a través del transistor sináptico, lo que provocó que la pata se moviera más o menos vigorosamente a medida que aumentaba o disminuía la presión sobre el sensor táctil.
Origen: Un sistema nervioso artificial para dotar de tacto a los robots
