
Eliminar la politiquería de los grandes partidos que usan el dinero público para ganar apoyos en sus regiones y perpetuarse en el Congreso.
Acabar con la ‘mermelada’, como se llama ahora a usar la plata pública para comprar al Congreso y su aprobación o bloqueo de leyes (Uribe la usó también también para reelegirse -entre otras cosas-). Sigue leyendo