
La pandemia y sus consecuencias han acelerado la digitalización de la sociedad y con ella la transformación de hábitos de consumo, ante lo cual la industria de los medios parecería no salir tan golpeada como otras, sin embargo, en su vertical de mayor valor para la sociedad, la comunicación periodística parece estancada, anclada un siglo atrás.
Una certificación de calidad ISO podría salvar a los medios de comunicación.
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