Que cantidad de paja… Lo de la violación en Andrés ha despertado algo que se parece a una movilización en contra de un crimen asqueroso, pero no es más que circo mediático frente a una figura famosa, que gracias a su soberbia tiene la lengua más rápida que su sentido común, en el contexto de un restaurante que muchos aman con esnobismo y otros «odian» con resentimiento aunque en el fondo todos saben que es solo un icono, de tantos, del parroquialismo nacional, en suma, pura carne para el show de la semana.
Parece un alzamiento social en contra de la misoginia, pero resulta que no es más que un aleteo de indignación metiadizado contra un lenguaraz empresario que se ve acorralado por un hecho bochornoso que puede afectar su negocio y su, esnobista, imagen, dejando pasar la oportunidad de mostrar los dientes en serio, con indignación, contra ciertas formas sociales degradantes y peligrosas para nuestras niñas y jóvenes, en donde el alcohol y el sexo son solo el telón de fondo de conductas masculinas y femeninas que, no seamos morrongos, son cada vez más comunes, no por eso menos degradantes, en donde el hombre no respeta los límites que otro ser humano impone sobre su cuerpo, incluso, sobre su espacio vital, personal, y donde una mujer muchas veces no impone esos límites desde su mente, en su entorno.
Yo no estuve ahí, no sé lo que pasó, solo conozco las versiones de los medios (que me parecen los filtros más peligrosos -que triste- de la realidad), sé que hay grabaciones de seguridad con los implicados (víctima y victimario) pero sin audio es difícil establecer la verdad sin un experto en lenguaje cinésico, lo único que espero es el resultado de una investigación seria que tenga como centro a la victima en esa calidad y al victimario como acusado.
Luego del veredicto decidiré a quién lincho por este medio. Mientras, me concentro en cosas más concretas, como el robo al Sistema de Salud y su Reforma, que es una violación diaria masiva y pública.
Adendum: Ya fue dado el veredicto sobre este caso por parte de la Fiscalía General de la Nación: de acuerdo a las pruebas verificables y ante la declaración de la presunta víctima, de que fue violada -solo dice que no recuerda nada-, se da por cerrado el caso y se exculpa al acusado.
Si tanta bulla mediática y movilización pagana le ha producido ansiedad, agrieras, le está haciendo daño la carne roja por estos días y no quiere escuchar a nadie que se llame Andrés porque no responde, pues recuerde que por ahí anda en la internet un juego en el que el restaurantero persigue vacas con minifalda para cazarlas con una biblia y hacerles un cambio extremo de ropa. La fotografía de esta entrada corresponde a ese juego.
Este caso fue solo show de medios que le sirvió a esa restaurante para hacer publicidad: que hablen de mí bien o mal, pero que hablen.