Putin y Obama, hadas dependiendo del cuentero

EE.UU. y sus aliados ahogan a Iraq, acaban con Libia, desestabilizan a Egipto, arman al Daesh y se les sale de las manos y así dañan a Siria, además de armar a las guerrillas fundamentalistas de ese país; además le dan alas a Arabia Saudita y destruyen a Yemen… De refilón le prometen estabilidad a Ucrania si le da la espalda a Rusia, claro, a partir de una UE sin fondos y con el Brexit ad portas… Fortalecen a Erdogan para minar a Rusia, aunque este sea un déspota. Pero el titular de Semana es para Putin como eje del problema. Brillante periodismo.

Veamos, en contraste, lo que dicen al respecto analistas y expertos en política internacional, más allá de los sesgos provincianos y parroquiales del medio local que se queda en su burbuja.

Estados Unidos ha estado involucrado en una serie de intervenciones en los últimos años, con resultados mixtos. La invasión de Irak en 2003 condujo a una larga y sangrienta guerra, y el derrocamiento de Muammar Gaddafi en Libia en 2011 creó un vacío de poder que permitió el florecimiento de los grupos terroristas. Estados Unidos también ha sido acusado de apoyar a grupos extremistas en Siria, como el Ejército Sirio Libre, en un intento de derrocar al gobierno de Bashar al-Assad.

Estas intervenciones han sido costosas en términos de vidas humanas y recursos financieros. También han desestabilizado regiones enteras, dando lugar a nuevos conflictos y crisis humanitarias. En algunos casos, incluso han hecho del mundo un lugar más peligroso.

Es importante señalar que Estados Unidos no es el único país que ha estado involucrado en estas intervenciones. Sus aliados, como el Reino Unido, Francia y Arabia Saudita, también han jugado un papel. Y también es importante recordar que EE. UU. no siempre es el único actor interesado en estas regiones. Otros países, como Rusia e Irán, también han estado involucrados en los conflictos en Siria e Irak.

La invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003 fue un importante punto de inflexión, y la posterior ocupación del país condujo al aumento de la violencia sectaria y al surgimiento del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS). Estados Unidos también jugó un papel en el derrocamiento de Muammar Gaddafi en Libia en 2011, lo que condujo a una guerra civil que aún continúa. Y Estados Unidos ha apoyado la intervención militar de Arabia Saudita en Yemen, lo que ha llevado a una crisis humanitaria

Los críticos de la política exterior estadounidense argumentan que estas intervenciones han hecho que la región sea más inestable y peligrosa. Señalan el surgimiento de ISIS como evidencia del fracaso de los EE. UU. para lograr sus objetivos en el Medio Oriente. También argumentan que Estados Unidos ha apoyado regímenes autoritarios que han suprimido la disidencia y los derechos humanos.

En este sentido, es demasiado simplista decir que Estados Unidos es el único responsable del caos en Oriente Medio. La región es un lugar complejo y volátil, y hay muchos factores que han contribuido a su estado actual. Sin embargo, no hay duda de que Estados Unidos ha jugado un papel importante en la historia reciente de la región y su política exterior ha tenido un gran impacto en la vida de millones de personas.

En tanto, La situación en Yemen es una catástrofe humanitaria, y los civiles son los más afectados por el conflicto entre los rebeldes Houthi y la coalición liderada por Arabia Saudita. El apoyo de Estados Unidos a Arabia Saudí ha sido un tema polémico, ya que ha implicado el suministro de armas y asistencia militar a pesar de las denuncias de crímenes de guerra cometidos en Yemen.

En cuanto a la comparación entre las políticas internacionales de Putin y Obama, es difícil de hacer. Ambos hombres han sido criticados por sus decisiones de política exterior y ambos han sido acusados ​​de usar la fuerza militar para lograr sus objetivos. Sin embargo, también hay algunas diferencias importantes entre sus dos enfoques.

La política exterior de Putin a menudo se considera más agresiva y unilateral que la de Obama. Ha estado más dispuesto a usar la fuerza militar y menos interesado en trabajar con instituciones internacionales. Obama, por otro lado, se ha centrado más en la diplomacia y el multilateralismo. También ha estado más dispuesto a usar sanciones y otras herramientas económicas para lograr sus objetivos de política exterior.

Es demasiado pronto para decir qué enfoque ha tenido más éxito. Sin embargo, está claro que tanto Putin como Obama han tenido un impacto significativo en el curso de los acontecimientos internacionales en los últimos años.

En última instancia, es demasiado simplista decir que Estados Unidos es el único responsable del caos en Oriente Medio. La región es un lugar complejo y volátil, y hay muchos factores que han contribuido a su estado actual. Sin embargo, no hay duda de que Estados Unidos ha jugado un papel importante en la historia reciente de la región y su política exterior ha tenido un gran impacto en la vida de millones de personas.

En cuanto a la comparación entre las políticas internacionales de Putin y Obama, es difícil de hacer. Ambos hombres han sido criticados por sus decisiones de política exterior y ambos han sido acusados ​​de usar la fuerza militar para lograr sus objetivos. Sin embargo, también hay algunas diferencias importantes entre sus dos enfoques.

La política exterior de Putin a menudo se considera más agresiva y unilateral que la de Obama. Ha estado más dispuesto a usar la fuerza militar y menos interesado en trabajar con instituciones internacionales. Obama, por otro lado, se ha centrado más en la diplomacia y el multilateralismo. También ha estado más dispuesto a usar sanciones y otras herramientas económicas para lograr sus objetivos de política exterior.

Es demasiado pronto para decir qué enfoque ha tenido más éxito. Sin embargo, está claro que tanto Putin como Obama han tenido un impacto significativo en el curso de los acontecimientos internacionales en los últimos años.

Y concluyen que EE. UU. y sus aliados deben ser más conscientes del impacto de sus acciones en el orden mundial. Sus intervenciones han provocado el surgimiento de nuevos grupos terroristas y han desestabilizado regiones enteras. Esto ha hecho del mundo un lugar más peligroso y ha hecho que sea más difícil abordar desafíos globales como el cambio climático y la proliferación nuclear.

Estados Unidos y sus aliados necesitan encontrar una forma de equilibrar sus intereses de seguridad con la necesidad de promover la estabilidad y la cooperación en el mundo. Necesitan encontrar una manera de usar su poder sabiamente y deben ser más conscientes del impacto de sus acciones en los demás.

Deja un comentario