#PedagogíaParalaPAZ Desde hoy hasta el día del Plebiscito trataré de aprender un poco más sobre este acuerdo. Estoy seguro de que muchos de los que están asustados, indignados, incrédulos, descontentos con y sobre el Acuerdo con las Farc, como yo tienen muchas dudas, y sobre todo desconocimiento de lo que se acordó y cómo. Así que iré aprendiendo y compartiendo lo que descubro.
Hoy, para empezar, me quedó claro con lo que he leído que este Acuerdo es fruto de una negociación, no de un sometimiento. He ahí una gran diferencia contextual para entender lo que se logró entre las partes. Empecemos por entender que usted no puede someter a quien no domina, y no domina en este caso a quien no ha vencido. Sometimiento fue lo que el Estado buscó durante más de 50 años de guerra con las Farc, nunca lo logró, ni siquiera en el mejor momento del Ejército.
Ahora, los buenos oficios de nuestros soldados y estrategas militares durante los últimos años convencieron a la guerrilla de que nunca iban a lograr su objetivo político e ideológico (primero iban a morir de viejos quizá) con armas y más muertos, y así decidieron por fin NEGOCIAR, no rendirse, y así buscar la transformación de su lucha armada en una lucha política y electoral.
En ese contexto las partes buscan ganar en la negociación pero al mismo tiempo ceden hasta llegar a un ACUERDO en el que se sienten satisfechas. Nadie negocia sin el objetivo de ganar algo y sin la obligación de ceder algo. En este caso, las Farc han aceptado acatar las normas, someterse a las leyes democráticas del país; renuncian a su forma de vida y actividad política a través de las armas y el terrorismo, a cambio de garantías para hacer el juego bajo las reglas del Estado que todos acatamos.
Del otro lado, el Estado, y nosotros los que lo respaldamos, aceptamos que las Farc entren al ruedo y les garantizamos que tendrán derecho a jugar con nuestras reglas con seguridad y equidad, ellos se comprometen a respetar esas reglas.
Así son las negociaciones, lo que es diferente a imponer, que es lo que pasa en el sometimiento, que es claro, aquí no existió. En una buena negociación todos ceden, todos ganan; obvio, no es perfecta para ninguna de las partes por no conseguir el 100% de sus objetivos, pero así es la realidad, la vida, aquí en este planeta.
En el centro de cualquier acuerdo el pegante es la CONFIANZA. De eso tendremos que aprender.