Aquí, la Lógica de la narcoligarquía con el uribismo como máxima representación legal y política, a través del Centro Democrático, pero no la única. Se encuentran detrás el Partido Conservador, los viejos Liberales, los Char y Vargas Lleras, el Partido de la U, hacen alianzas basadas en puestos en la Contraloría, la Procuraduría y la Registraduría.
TRIBUTARIA
1. Ahogar, reducir y debilitar a la clase media con impuestos regresivos. Así se socava la base política de la oposición.
2. Aumentar el piso y alcance de los subsidios de miseria que existen sin que estos realmente aporten para una vida digna. Así se soporta y reproduce la base electoral del uribismo que vive de limosnas del Estado, y seguirán votando por quienes les aseguran las migajas.
3. No generar soluciones de educación universal gratuita o servicios de salud de calidad en prevención con el recaudo de impuestos. Así se garantiza que todo siga igual, que no aumenten los opositores bien educados, sea difícil el ascenso y movilidad social, y que la enfermedad debilité a la base social y siga requiriendo asistencia.
NARCOTRÁFICO
1. La guerra contra los cultivadores y zonas de producción garantizan que el precio del producto final pueda mantenerse alto a lo largo de toda su cadena de valor, y más donde está prohibido el consumo y tráfico. Eso permite un flujo de dinero suficiente desde la fuente para toda la banda de narcos en Latinoamérica, a pesar de que se dé la legalización en ciertos mercados.
2. La narcoligarquía basa su poder en la corrupción integral de todo nivel administrativo público, desde, por ejemplo, el supervisor municipal de combustibles hasta el Presidente del partido de Gobierno. La guerra contra el narcotráfico garantiza el caos y el presupuesto para aceitar la corrupción dentro de los entes administrativos en todos su niveles.
3. La inoperancia contra el asesinato sistemático de líderes sociales, que se concentra en tres regiones del país, se encubre con la desidia hacia la organización de cuerpos armados ilegales y su combate a medias. El asesinato sin consecuencias de líderes sociales facilita el control social por parte de las bandas de narcos a través del miedo, también, el control territorial para nuevos cultivos y el tráfico de insumos y producto. Así se aseguran nodos de corrupción regionales y desde la base.
ELECTORAL
1. La baja afluencia de electores independientes y educados en las elecciones respecto al caudal electoral potencial de Colombia facilita la consecución de recursos para un presupuesto de compra, amaño y manipulación de votantes, con aportes de narcos regionales. Así que, a menos total de votos, menos plata se requiere para arreglar las elecciones.
2. El control territorial por narcos, la gran masa de gente dependiendo de subsidios y limosnas estatales, y las bases ideológicas de los partidos de la narcoligarquía compuesta por mantenidos por la gran corrupción nacional, representan el grueso de votantes que garantizan una tela de legitimidad a las elecciones amañadas.
3. Los entes de control, Procuraduría y Contraloría, y la Registraduría como garante y operante del proceso, son focos de burocracia que sirve para pagar favores y movilización de votos. Lo que garantizan no es la transparencia de las elecciones, sino la victoria en estas acordada por la narcoligarquía, y el cumplimiento de los acuerdos entre las alianzas electoreras. También garantizan el encubrimiento e impunidad posterior y sostenible de quienes lideran sus maquinarias corruptas en elecciones en pueblos y ciudades.
Un comentario en “La narcoligarquía y su plan para Colombia en tres frentes”