Los controles sociales y biométricos, y las decisiones sobre la privacidad de los ciudadanos serán el reflejo de lo que aprendimos de una pandemia que hoy reta la disciplina, la solidaridad y la responsabilidad que es capaz de desplegar una sociedad, así como la capacidad de evolución de sus individuos, su capacidad de autonomía para convivir y encarar lo desconocido, pero sobre todo, reta y resalta el grado de HUMANIDAD de cada sociedad e individuo. Este virus, sus consecuencias, nos desnudan como comunidad y como personas.
¿Qué vamos a hacer con esta oportunidad? Este analista nos da pistas, no son leyes, son caminos. Debemos escoger ahí. Sigue leyendo
