Lo que tenemos y a veces no sabemos.

Damos mucho por sentado, y en ese descuido permitimos olvidar y hasta ignorar el valor de lo que tenemos. No se si les pasa, pero me llena de felicidad y esperanza cuando pienso que en este país, a mi alrededor, veo a decenas de mujeres que pueden salir solas a tomarse una cerveza en un bar de rock, o unos cócteles en un bar de moda; me alegra el alma ver que hombres y mujeres pueden amarse y mostrarlo en público sin importar su raza o condición social; es fabuloso que podemos compartir en muchos espacios y lugares la posibilidad de entretenernos y descansar sin distingos de género o raza; me encanta ver que en las carreteras de este país abunda la comida en cada tramo lleno de paradores y tiendas; aquí hemos logrado que las mujeres puedan salir a mercar solas y hasta dedicarse a ser policías o futbolistas sin que sean perseguidas o condenadas; es una gran victoria que no se nos pase por la cabeza ni que sea factible que deba haber colegios, baños o buses por razas o castas. Que dicha que podamos escoger de quien nos enamoramos, la profesión u oficio que deseamos, la fe que profesamos… Estas son solo algunas de nuestras victorias. Sigue leyendo