Charlie Hebdo (12) – Los estúpidos (0)

He afirmado muchas veces que la estupidez es un rasgo humano, muy humano, y cada día creo que es manifiesto que no es solo una apreciación subjetiva.

Por ejemplo, los extremistas armados son la mejor muestra de la estupidez (además, de la violencia inútil), cómo no, si se tiene en cuenta que los bárbaros en París, contrario a acallar a sus víctimas las han elevado a la categoría de inmortales: hace un par de días solo unos cuantos europeos y un puñado de otros habitantes del mundo seguían, entendían y apoyaban al Charlie Hebdo. Tiro por la culata.

Hoy le dan la vuelta al mundo, y en medio del dolor de perder su presencia física, su mensaje es hoy más conocido, apoyado, fuerte y útil que nunca. Igual con Jaime Garzón en Colombia, asesinado por las AUC, paramilitares de estupidez supina. Garzón contrario a perecer, es un ícono de la resistencia a los violentos para las nuevas generaciones a pesar e no haberlo visto con vida, y es un símbolo de lo que puede y debe hacerse para bien de un país, del mundo para quienes lo admiramos en su momento de tránsito por este mundo. Perdieron los estúpidos con armas. Los magnicidios que perpetraron fueron un pasaje a la historia, a la memoria colectiva indefinida, para sus víctimas.

Perdieron los ignorantes que solo creen en el plomo. Ganamos todos. Sí. Porque en homenaje a los caídos en esta guerra entre los que avanzamos como especie y los que se quedan atrás, debemos potenciar la fuerza de su mensaje, el significado de su partida, el alcance intemporal de sus ideas. Eso nos toca a nosotros.

La estupidez es muy humana, pero también la alternativa de engrandecer a quienes siembran ideas y no muerte, de alimentar la llama rebelde de quienes disienten del miedo y la opresión e incendiar con ella al viejo mundo, y cremar con este a los victimarios de lo mejor que somos.

La estupidez pierde de nuevo, aunque, probablemente, los asesinos que la ejercen no se hayan dado cuenta nunca. Pero nosotros sí, debemos tenerlo claro, no debemos callar, ni quedarnos quietos. Hay que luchar. Tenemos otros héroes y ya no morirán.

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