Suena horrible lo que el abogado De la Espriella dijo, pero más que una estupidez es una imprecisión por lenguaraz.
Si revisamos bien, tiene razón en que el Derecho, la Moral y la Ética son cosas diferentes, eso, afortunadamente es cada día más evidente y practicable; sin embargo, no quiere decir esto que «no tenga nada que ver» la Ética con el Derecho, he aquí, en esa aseveración exacta, el error, pues si bien no tienen todo que ver, es inexacto afirmar que nada compartan.
En el caso del Magistrado Pretelt que De la Espriella representa en el escándalo de presunta corrupción en el seno de la Corte Constitucional, todo tiene que ver con la Ética, aunque el caso ha pasado al campo del Derecho, y las sanciones y penas serán diferentes, pero deben ser consecuentes al contexto de tan alta Corte y la responsabilidad de su labor ante la Moral colombiana. Tal vez esto quiso decir Abelardo De la Espriella.
Es importante aclarar que en el caso Pretelt, podría suceder que las Leyes no consideraran como falta su actuar en la Corte y por lo tanto no tuviera pena jurídica, sin embargo, su proceder es a todas luces antiético e impacta la Moral de la sociedad colombiana, y la sanción mínima puede, y debe, darse en ese contexto cuanto antes.
Pero el objeto de este análisis es si el abogado de la Espriella está o no en lo cierto. Y en ese sentido, tiene razón en que son cosas diferentes, pero está muy errado al pensar que la Ética y el Derecho no tienen ninguna relación. Veamos.
Un ejemplo para entender la diferencia: defender a un acusado de violación implica que por Derecho debe ser defendido y solo bajo las Leyes debe ser declarado culpable si fuera el caso, hasta entonces es inocente. Ahora, la Ética (profesional y personal, eso es ser ciudadano hoy, separar las dos instancias es retroceder en el tiempo) de un buen abogado implicaría que debe defenderlo sin prejuzgar, aunque socialmente todo le diga que tiene al frente un criminal, pues en su decisión individual (esencia de la Ética) debe considerar que para que se haga Justicia, el acusado necesita ser defendido, incluso para ser hallado culpable (es lógico), de esta forma se garantiza que la Justicia funciona y el abogado, aunque pierda o gane, está cumpliendo con lo que juró hacer como profesional para la sociedad. Aquí mismo está su relación.
Es sencillo, la Ética y el Derecho son cosas diferentes, pero actúan juntas si hay Lógica en el pensamiento. Y eso tiene mucho que ver con la Moral, aunque sean también diferentes.
A ver, un abogado (o periodista) sin Lógica son peligrosos para la Moral, que es una estructura y un constructo de acuerdo colectivo en los distintos sistemas sociales que alimenta a la cultura y los imaginarios, a las creencias y líneas de relacionamiento social, y por ende los comportamientos; la Moral muchas veces momifica o revoluciona al Derecho, y respecto a ella se puede disentir y actuar de forma independiente gracias al desarrollo de una consciencia Ética, que como se dijo antes, es individual; lo que en suma, puede determinar que la Moral se transforme.
Así es, con el tiempo es fácil evidenciar que la Moral guía y legitima comportamientos y creencias, da pie a la institucionalidad de lo bueno y lo malo, el bien y el mal, y que tiene todo que ver con la religión y las ideologías, y que existe por acuerdo social, y que determina a la cultura y se refuerza en ella. Por ejemplo, el machismo radical de los siglos pasados, la esclavitud en nuestra época colonial, el racismo en Estados Unidos. El Derecho legalizó esas visiones y las mostró como norma legítima y como castigable el disentimiento activo. Pero gracias a la Ética de algunos valientes ciudadanos, de cientos de mujeres, se cuestionó a esa Moral y se luchó con el Derecho para cambiarlo, se pensó con Lógica más allá de la Moral y el Derecho, y la Ética potente y profunda de estas personas venció, dándonos la oportunidad de rehacer el acuerdo social, y en eso vamos, transformando la Moral con ayuda del cambio del Derecho.
En el caso del Magistrado Pretelt, su actuar en la Corte Consitucional, irregular y antiético, mina la Moral de nuestra sociedad, pues socava la confianza del ciudadano en quienes deben velar por el acuerdo social y sus reglas legales. Por eso si el Derecho no procede, la sanción Moral, pública, debe ser contundente.
Para concluir, cabe anotar que en esta Lógica, la Moral se hereda, la Ética puede enseñarse y desarrollarse como un ejercicio de reflexión cotidiana de formación en valores y alteridad (con Pensamiento Complejo, que no complicado), y el Derecho se instruye, y se certifica sobre su conocimiento.
Entonces, tienen mucho que ver todos estos códigos aunque sean muy diferentes. Todos realidades, necesarias e interdependientes. Pero sin duda, la Ética es fundamental para el desarrollo, el progreso y el crecimiento humano, para la verdadera evolución de nuestra especie. Y tiene mucho que ver con todo, desde cómo camino por una estación de Transmilenio y uso tal Servicio, hasta cómo debo actuar como funcionario con Autoridad que es ejemplo con su comportamiento.