En las últimas semanas he escuchado y leído cuanta entrevista a Iván Duque he encontrado. Y me gusta más Martha Lucía.
Duque se nota pandito, general. No es contundente en un plan que articule educación, cultura, tecnología, inversión social y crecimiento de la economía. Se va por ideas sueltas e impactantes: bajar impuestos, subir salarios, «acabar con el hampa para que se pueda ir por las calles en bicicleta, luchar contra el narcotráfico para que no dañe a la juventud, meter a la cárcel a las Farc, generar muchos empleos»… ¿Cómo? Estimulando a la empresa privada y protegiendo a la gente buena, no a los bandidos. Listo, tatataránnn.
Martha Lucía es más profunda, y tiene experiencia como Ministra haciendo lo que dice, por allá con Pastrana, que montaron el Plan Estratégico Exportador, fue el tema de mi tesis de grado.
Así que en este momento de las campañas, y apropósito de una arenga uribista que me llegó hoy destacando los éxitos de Alvarito en sus ocho años, 2002-2010, como la garantía de que Duque es el elegido, el nuevo mesías, digo no. Gracias pero no. Los huevitos de Uribe: Seguridad, milagro económico y verdadera paz, no pueden ser los pilares de Duque, como quisieron venderlo con Santos, otra vez no.
Sobre la Seguridad, no hay discusión, después del desastre que fue Pastrana en ese renglón, Uribe tomó el Plan Colombia que aquel montó ante su fracaso político y que sirvió como base para la modernización de las Fuerzas Armadas, y le dio con todo a las Farc. Pero como mal barrendero las mandó debajo de la alfombra, para Arauca, Putumayo, y todo el Pacífico, limpió el centro y norte, pero desamparó la fronteras en el resto del país, por eso el ELN, siendo un grupo más pequeño, sigue vivo. Evidencia de eso es que las ciudades más violentas del país han sido, fluctuando en la punta, en los últimos 12 años Cali, Cúcuta, Buenaventura, Tumaco y Tuluá.
Entonces sí, la Seguridad Democrática fue un acierto para medio país, aunque en el otro medio haya sido un desastre. Acabaron con lo cultivos ilícitos en donde estaban por decenios, y los narcos se movieron debajo de la alfombra a nuevos territorios, es decir que no se solucionó nada, solo se trasladó en tiempo y lugar el problema. Ahora, la Seguridad Democrática de Uribe, sentada en el Plan Colombia de Pastrana, fue la plancha sobre la que se edificó el Proceso de Paz de Santos. Importantísimo.
Por eso hablar de verdadera Paz porque una porción del país pudo moverse de nuevo es exagerado. Es cierto, la escolta militar con tanques por las principales vías del país, como cabeza de caravana de cientos de carros civiles o camiones, fue efectiva. Sin embargo en las regiones señaladas antes, los paros armados siguieron, y como expuse, la violencia se trasladó, no se acabó en el país, y mejorar lo hecho por Pastrana (NADA) en este renglón no era difícil. Y no hablemos del desmonte de su engendro, las Convivir y la desmovilización de los Paramilitares, que fue muy irregular pues solo los cabecillas fueron centro de la política, dejando a millares de masacradores y sicarios libres por todo el país, sin un rumbo u objetivo visibles. Uribe mientras fue Gobernador de Antioquia y los 2 primeros años de su Presidencia, fue testigo de primera clase de las peores masacres de civiles que ha conocido el país, así que su Paz fue la de la sangre y la muerte.
En el campo económico, uno de los aspectos que más resaltan sus seguidores, el resultado de los 8 años de Uribe es mediocre. No hizo nada extraordinario, ya que todo el mundo, el planeta pasaba por una bonanza, como lo dejo ver en estas gráficas, abajo, del Banco Mundial el BID y el FMI. El gobierno de Uribe se desarrolló con el viento a favor y ni así pudo lograr resultados por encima del promedio latinoamericano. Entre 2000 y 2007, el mundo experimentó un alza de precios en las materias primas gracias a la demanda agregada de China e India, así que el país gozó de una creciente en sus ingresos fiscales y el Estado una bonanza que le permitió mostrarse exitoso.
Así, Uribe solo fue un surfista suertudo encarando olas grandes y benignas. Sin embargo, no aprovechó ese cuarto de hora global para fortalecer la economía del país en diversificación de exportaciones, desarrollo de infraestructura o reformas fiscales serias y sostenibles. Su seguridad jurídica mejoró el perfil del país para la inversión en hidrocarburos y minas, pero nos condenó a tener ingresos dependientes de esos renglones demasiado altos, con exenciones muy grandes, y por ello hoy la clase media y los empresarios cargamos con el peso más grande de impuestos en comparación y proporción a multinacionales de esos sectores. Sembró flores para su primavera, pero nos dejó secos para el invierno. Invierno que se vino con la recesión global de 2008, la más larga en la historia del mundo.
Así que no, Duque no. Su mejor pinta se la presta Uribe y ni siquiera es auténtica, ni siquiera le queda bien, parece un buen disfraz. Yo preferiría ver a Martha Lucía, tiene más carácter y pantalones que Duque, se le ha parado a Uribe, a Ordoñez y al Partido Conservador para defender su visión de país; y, además, fue la mejor Ministra que tuvo Pastrana, ella sentó las bases de la diversificación de exportaciones que este desarrollo y que le sirvió a Uribe para sacar pecho luego. Pero Duque… no, a lo sumo es otro buen muchacho.
Iván Duque, ex asesor de Juan Manuel Santos cuando fungió de Ministro de Hacienda de Pastrana, ex miembro de la campaña de este antes de ser Presidente, ex Senador por arte y gracia de la lista cerrada de Uribe para el periodo 2014-2018, hijo de un exMinistro de Minas mediocre en el gobierno de Belisario Betancur (Iván Duque Escobar —fallecido el 3 de julio de 2016, quien afirmó que las alarmas sobre Armero eran melodramatismo y exageración, antes fue gobernador de Antioquia nombrado por Julio César Turbay, después, Registrador Nacional en el gobierno Andrés Pastrana, es decir mientras su hijo también era empleado del gobierno), así las cosas, Duque es otro burócrata con abolengo, es otro muchacho estudioso y con buenos puestos (como lo fue Santos hasta que Uribe lo hizo Presidente), pero hoy, ante todo, es el que dijo Uribe y es lo que diga Uribe en el fondo, porque sabe que su traición y/o desobediencia será el fin de su joven carrera política. Por esto, no votaré por Duque. Tiene muchas deudas morales y políticas.
Y recordemos que #ConVargasLloras
