
Tanto que hablamos de la educación en esta país. De que ahí está la respuesta y la solución a los problemas del país.
Tantos papás pagando semestres caros con esfuerzo o sin él, pero con la convicción en el discurso para sus hijos de que hay que ir a la Universidad.
Pero sale un académico, un experto, un doctor de verdad, y habla y afirma, señala, qué es lo que se debería hacer, muestra argumentos, exhibe datos, expone su conocimiento de años y la experiencia sobre lo que habla, y entonces la mitad de la gente mira para otro lado, no se respetan sus conceptos, se desdeña su autoridad, y luego millones salen a opinar desde sus tripas y a votar desde sus ideas ‘propias’.