Brasil. El método Bolsonaro: un asalto a la democracia a cámara lenta 

La salida de Trump de la Casa Blanca no solo le dejó a Bolsonaro una responsabilidad, sino también un manual no escrito de tácticas para erosionar la democracia, que algunos líderes han comenzado a replicar sin sutilezas en la región.

Ninguno, tal vez, con el descaro y la determinación que han hecho del presidente brasileño un abanderado mundial de la derecha. Aunque el ímpetu golpista lo ha acompañado desde que llegó a la presidencia, su estrategia para debilitar las instituciones y mantenerse en el poder se hacen cada vez más evidentes a medida que su popularidad desciende y las elecciones de 2022 se acercan. Sigue leyendo →

Viernes Negro, 1983: el día en que Venezuela despertó de su bonanza y se alejó de Mickey Mouse

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A Venezuela no la quebró Hugo Chávez, eso es una excusa nacional, una afirmación autocomplaciente. Desde los años 80, el despilfarro, el facilismo patriota y una absurda convicción de que el dinero brotaba del suelo los condenó a mal gastar la bonanza, a admitir la inequidad y a ser indiferentes con la brecha social que gobiernos populistas, pero de gente bien, les fue dejando como saldo mientras les subsidiaba caprichos y una vida de ostentación sin mérito. Este es un artículo de archivo de un medio Venezolano sobre lo que pasó.

La Venezuela del “ta barato, dame dos”, la de los viajes a Miami los fines de semana, la de Disneylandia y Mickey Mouse en vacaciones, se acabó el 18 de febrero de 1983, el llamado “viernes negro. La ineficiencia de las políticas públicas, acrecentaba los niveles de pobreza y cada día mostraban a dos países totalmente distintos: La Venezuela del derroche y la Venezuela de los cinturones de pobreza alrededor de las grandes ciudades. Sigue leyendo →

La tortilla quemada venezolana. Receta para Colombia.

Sobre Venezuela, pero pensando en Colombia, en lo que hacemos como colectivo los colombianos, es útil hacer una reflexión: «De la mentira siempre queda algo», y con ella no se puede buscar la paz y la verdad, no con manipulación y mentira. Nada puede salir bien cuando quien dice tener la razón guarda una daga en su manga por si su palabra no es suficiente. Círculo vicioso, tormenta sin fin. Mentir, mentir, mentir… algo siempre queda (lo sostenía el nazi Joseph Goebbels). Usada por unos y por otros nadie gana hasta que se acepte un grado de verdad, se acepte la responsabilidad correspondiente y así se pueda buscar la solución concertada. Un ejemplo de inicio: no somos los colombianos los culpables de los males de Venezuela; esta gran nación, como un tortilla, fue quemada por la derecha venezolana entre los 80’s y los 90’s, y fue eso lo que le dejó el camino servido a una izquierda bolivariana oportunista, el Chavismo, que volteó la torta, cumplió su promesa, pero incapaz quemó el otro lado también.

La solución no está en más dedos acusando de cada parte, canibalizando su poder o añorándolo, en más división estúpida. Los ciudadanos deben asumir su responsabilidad, quitarse las camisetas sectarias, partidistas, coloradas y blancas, bajarle el tono a sus protestas, dejar de creer en mesías que hasta ahora solo los han condenado y empezar a hablar, a ponerse en los zapatos del otro, del que fue y el que es, el que tuvo y el que tiene, del que eran y el que son ahora, y darse cuenta que van en el mismo avión y que no vale desear que el otro caiga, todos van para abajo. Sigue leyendo →