Del exceso nada queda… del amor a la democracia.

El exceso de cualquier cosa es malo, dañino, perjudicial, insano, inmoral y destructivo, así sucede con lo que sea, incluso en el amor (demasiado puede inutilizar), pero veamos ejemplos de esta semana:

De democracia: Ahora los partidos políticos tradicionales quieren meterle democracia hasta a las alcaldías locales y aprobaron en trámite de primera vuelta, un proyecto de ley para que estos sean elegidos en comicios; ¿se imaginan el nido de corrupción en esas elecciones, y los pequeños dictadores que pueden aparecer, además de las obras fantasma y las inútiles para que los nuevos faraones puedan inaugurar?

De sindicalismo: Asonal Judicial viene de a paro por año desde hace tiempo, y paralizando la ya deteriorada acción de la Justicia colombiana. esta bien organizarse y buscar mejores condiciones laborales y económicas, y mejor si ellas repercuten en la eficiencia de sus trabajos, pero ya se pasan bloqueando a quienes quieran trabajar y atentando con los derechos humanos de detenidos por delitos menores. Y además, con el INPEC también de paro. Bomba de tiempo. Sigue leyendo