El tradicional villancico del salario mínimo

Cada fin de año llega el momento de las fiestas navideñas, del regocijo familiar y de las verbenas multitonales y multicolores. Y en este ambiente se entonan cancionsillas repetitivas y repetidas desde hace decenios, pintorescas tonadas que evocan peces que beben, pesebres, pajaritos y fuentes, burritos y pastorcitos.

Como preámbulo a tan dichosa época ritual, en Colombia se produce un momento de negociación que determinará, o mejor, debería determinar, los ánimos para la celebración por lo menos con certeza para el siguiente año. Se trata del tira y afloje por el aumento del salario mínimo que regirá para el siguiente año, y con él, el pírrico aumento de los ingresos de la mayoría de los colombianos, así como de los costos de multas de tránsito, pasajes del transporte público, matrículas escolares, arriendos y hasta del pan de cada día. Sigue leyendo