
Gobierno de Uribe como Duque de cara principal.

Gobierno de Uribe como Duque de cara principal.

Uribe Vélez con el narcotraficante, según la Fiscalía con pruebas desde 2007, alias Ñeñe Hernández. Otro de los lazos que Uribe ha querido borrar y que le merece una investigación
El uribismo, mostrando su talante de pandilla de malandros, hoy ha dispuesto con una millonaria inversión en decenas de medios de comunicación, un comunicado de prensa retando a las Cortes y a la sociedad colombiana, amenazando a las instituciones y a la gente decente, tal y como lo hubiera hecho Pablo Escobar, en caso de que se arreste o sancione ejemplarmente al #Matarife por uno de las decenas de cargos e investigaciones que corren en su contra.
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Un acto de fe. Así puede definirse lo que el gobierno de Iván Duque, y su partido uribista, espera de los colombianos al tomar varios billones de pesos de los municipios y departamentos para tener listos fondos para la banca comercial y el sector de salud. Por lo menos $7 billones de pesos serán aprovisionados para darle dinero a los bancos privados en Colombia «si es necesario» y garantizar que le puedan dar créditos blandos a los pequeños, pequeñísimos y mini empresarios del país y así salven sus negocios. Sigue leyendo
Hacer campañas sucias tipo «vamos camino al castrochavismo», apelar al miedo, a la homofobia, hacer oposición política con calumnias sin fundamento, profundizar los estigmas sociales para atacar políticamente la paz y estrechar vínculos entre fundamentalismos religiosos para fortalecer discursos ideológicos son la fórmula para que Colombia tenga una de las peores reputaciones mundiales. Sigue leyendo
«Iván, usted tiene el mismo nombre mío, aproximadamente la misma edad y ha recorrido algunos de los mismos lugares. Yo también viví en Washington, donde nació mi hijo mayor. En múltiples ocasiones almorcé en el Banco Interamericano de Desarrollo. Nunca me gustó el Banco, en particular porque es un lugar político de un corte claramente elitista con una participación mínima de las mayorías que conforman la población de nuestros países. Allá, contrario a lo que se cree en Colombia, tuve contacto con gente increíblemente mediocre. Economistas y analistas financieros que no pueden leer una balanza de cuenta corriente. Gente nombrada a dedo o a punta de palancas, parecidos entre ellos no tanto en su color y etnia, sino en su incapacidad de trascender el pensamiento de grupo.» Sigue leyendo