En Alemania, el exministro de Asuntos Axteriores socialdemócrata Sigmar Gabriel ha lamentado que «hayamos minusvalorado el papel del Estado durante 30 años», y predice que la generación por venir será mucho menos ingenua respecto a la globalización.
Es claro que las grandes empresas no son indispensables para el progreso y el desarrollo de la humanidad. Generan riqueza material, sí, pero son un vehículo de concentración de la riqueza en pocas manos, a costa de los recursos de todo los ciudadanos, y además, no generan bienestar ni protegen la vida esencialmente, eso solo lo pueden hacer los Estados. Las empresas son deseables, pero el Estado, su función y poder, es indispensable para la vida y para el futuro. Sigue leyendo →
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