Mientras en pasillos corporativos se celebran bonificaciones millonarias, a nivel global 266 millones de trabajadores siguen ganando menos del salario mínimo legal y otros 664 millones viven en pobreza laboral extrema, incapaces de cubrir sus necesidades básicas . Esta brecha no es sólo injusta: amenaza la estabilidad social, frena el crecimiento y erosiona la legitimidad misma de las empresas.
Opinión
El Sesgo Precautorio y Político en la Cobertura de la Inflación: Una Mirada Crítica a Portafolio
La forma de comunicar los avances y riesgos económicos tiene el poder de moldear percepciones y opiniones. En los últimos tres años, Portafolio ha consolidado una narrativa dual respecto a la evolución de la inflación en Colombia: por un lado, se enuncian los logros de una tendencia a la baja; por el otro, se enfatiza la persistencia de riesgos que podrían revertir esa mejora. Sin embargo, este enfoque adquiere una dimensión política relevante, dado que Portafolio se posiciona como un medio hegemónico de oposición al gobierno actual. Análisis de una estrategia editorial.
Marx, Smith y la Inteligencia Artificial: Un Diálogo Inesperado
La reflexión sobre el futuro de la inteligencia artificial adquiere nuevas dimensiones cuando retomamos las voces de dos gigantes del pensamiento: Karl Marx y Adam Smith. Aunque ambos vivieron en épocas muy distintas y se enfocaron en problemas de su tiempo, sus ideas ofrecen claves insospechadas para orientar el desarrollo tecnológico actual hacia un progreso genuino.
Cuando se leen a Smith y a Marx con una mirada comparativa y crítica, en lugar de verlos como opuestos absolutos, se encuentran puntos de convergencia, especialmente si se considera el contexto actual.
Reforma Laboral, el coco que se creen los empresarios

En el contexto colombiano, la discusión sobre la reforma laboral se ha convertido en uno de los temas más polarizadores de la agenda política actual. Mientras el Gobierno de Gustavo Petro impulsa un ambicioso paquete de cambios –que incluye ajustes en la remuneración por horas extra, el recargo en días festivos y dominicales, y mejoras en los derechos laborales de aprendices y trabajadores de plataformas digitales–, sectores empresariales y parte del legislativo se han pronunciado en su contra. Sin embargo, sus argumentos a la luz de los datos globales y de la praxis en diferentes países, parece más un miedo autoinducido, un coco mítico, que una suma de razones creíble y de peso.
El desprecio por la estrategia: Petro en su esencia.
Lo que hizo el Presidente Gustavo Petro anoche en televisión nacional puede generar muchos interrogantes, epítetos y condenas. Es lo justo ante tamaña improvisación.
Hay quienes desde este lado, el de quienes lo respaldamos en las urnas en la última elección nacional, intentan narrativas como: «Es una muestra de transparencia política en el ejercicio del poder, de Gobierno sin triquiñuelas, algo nunca visto de honestidad…». Todo esto, de una candidez y una irresponsabilidad desesperantes.
Mejor una fiesta patria que un desfile de armas
Esta reflexión puede incomodar a los amantes de la tradición y los ídolos inmortales, ya sea porque la simplificación es confortable y hacerse consciente de la complejidad de la realidad, y en este caso de la histórica, trae rupturas con lo establecido y lo aceptado en la vida sin lectura consciente y sin mirada crítica; o porque la crítica a lo adoptado como correcto en una sociedad pobremente educada y altamente adoctrinada en lo godo (mezcla de ideología conservadora políticamente, sentimiento ultrareligioso en la fe, crianza machista transgeneracional) hiere la autoestima y el gregarismo parroquiales colombianos.
Lo de Petro es el Retorno Social como fin del poder
LOS DATOS HABLAN MEJOR. NO HAY MEMES NI TITULARES QUE CUENTEN TODA LA HISTORIA.

Es viernes 17 de mayo, a dos días de una jornada de votaciones históricas para Colombia en 2022. Vamos a elegir un nuevo Presidente para el país, pero esta es la primera vez que tenemos la posibilidad de que el progresismo y la izquierda tengan ese privilegio. Es la segunda vuelta y se baten dos candidatos, uno, Rodolfo Hernández, ingeniero civil, exitoso especulador de tierras y constructor de soluciones de vivienda popular, ex Alcalde de Bucaramanga, con resultados negativos en indicadores sociales y estructurales clave para ese ciudad.
El otro candidato es Gustavo Petro, economista, experimentado congresista cuya labor ha hecho despertar al país sobre las mafias narcotraficantes y paramilitares que han secuestrado al poder, su tarea como legislador se ha concentrado en desarticular a la parapolítica y a la corrupción en todos los estamentos sociales, lo que le ha ganado la antipatía y el odio de gamonales regionales, empresarios torcidos, poderosos burócratas y multimillonarios sin escrúpulos. Pero es su paso por la Alcaldía de Bogotá entre 2012 a 2015 lo que aquí analizo, con los mismos indicadores que lo hice sobre Hernández en este artículo sobre su gestión.
El Centro que es caverna de sombras en Colombia
Históricamente hay dos extremos políticos y militares en Colombia. Los dos han usado ejércitos armados directa e indirectamente para tener poder e imponer su orden y autoridad. Los dos han desplazado a personas indefensas para ejercer control territorial y obtener fuerza social y política de eso. Los dos extremos aborrecen la democracia y se nutren de la ignorancia, la desinformación y el miedo que produce el otro.
La banca inmune a la empatía

Rankia dice, con evidencia, que en caso de que se acabe el Mundo los bancos serán los últimos en cerrar, así como que los «amos» del dinero nunca dejan de moverse para crecer sus rendimientos, en referencia a las buenas proyecciones de crecimiento del sistema financiero en España luego de la crisis social y económica por la pandemia de coronavirus, Covid-19. Sigue leyendo
¿Y esto para qué va a servir? Predicciones de hace 20 años sobre el futuro de internet
Umberto Eco: «Internet se presenta como un extraordinario y nuevo medio de circulación de la información, con dos peligros: que el exceso de información la vuelva inutilizable, y que la completa anarquía que rige el sistema -y que es su aspecto más positivo- no permita reconocer la información interesante y útil entre la especulación comercial o la locura individual». Entrevista publicada en EL PAÍS, 1995. Sigue leyendo





